El estado tiene una población relativamente dispersa, extensiones territoriales amplias y numerosas localidades pequeñas alejadas de los centros urbanos. Durante años, esa combinación dificultó el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones. Pero ahora encontraron la fórmula para atender este reto geográfico.
Por Mariano Garza-Cantú
Marzo 2026
Arturo Ramos, director de Tecnologías de Información de la Secretaría de Economía del estado, presenció en otras administraciones cómo los proyectos fracasaban. Explica que la administración de David Monreal decidió adoptar una estrategia pragmática: aprovechar al máximo los programas federales de conectividad, complementar con proyectos propios y concentrar los esfuerzos en zonas donde la brecha digital era más profunda.
El punto de partida: un territorio difícil de conectar
En Zacatecas muchas comunidades pequeñas se encuentran lejos de los centros urbanos y carecen de infraestructura básica de telecomunicaciones. En varios casos ni siquiera existía señal celular.
«Somos un estado muy extenso en su territorio; equivale a varios estados pequeños, incluyendo la Ciudad de México», explica Ramos, quien agrega que debido a esta situación, conectar a Zacatecas puede requerir hasta 10 o 15 veces más presupuesto para poder llevar infraestructura a zonas alejadas con baja densidad poblacional.
La estrategia actual comenzó a tomar forma cuando el estado se vinculó con el programa federal de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, orientado precisamente a llevar conectividad a zonas marginadas del país.
Zacatecas se convirtió incluso en caso piloto. La primera torre celular de este programa a nivel nacional se instaló en el municipio de Susticacán, una localidad que llevaba años sin acceso a servicios de telecomunicaciones.
El esquema ha funcionado porque mientras la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pone la infraestructura, el gobierno estatal ayuda con todo lo demás: negociar con los gobiernos municipales para que no se cobraran derechos de vía ni permisos de construcción por el tendido de fibra óptica.
También se gestionaron convenios de comodato con municipios y ejidatarios para permitir instalar la infraestructura de CFE en terrenos de su propiedad por un mínimo de 15 años, con posibilidad de ampliarlos. Con ese tipo de acciones «le empezamos a ahorrar una gran cantidad de dinero a CFE», comparte Ramos. A cambio, por supuesto, los municipios y ejidatarios recibían el beneficio de la conectividad.
El crecimiento fue rápido. En una primera etapa se instalaron torres en municipios con alto rezago social, como Melchor Ocampo, Concepción del Oro y El Salvador. Después el programa se amplió hacia cabeceras municipales y ciudades más grandes.
En total el proyecto suma más de 200 torres celulares distribuidas en el estado, lo que coloca a Zacatecas entre las entidades con mayor infraestructura de este tipo dentro del programa federal. Ramos calcula que cada torre gestionada equivale a una inversión de alrededor de 1.5 millones de pesos.
Internet satelital para escuelas y hospitales
Una segunda pieza de la estrategia surgió al reconocer una limitación del despliegue celular: en muchas zonas rurales no existe fibra óptica que alimente las torres. Para resolver ese problema, el estado comenzó a utilizar conectividad satelital de Starlink, también dentro de los programas federales.
Hasta ahora se han desplegado alrededor de 300 puntos de internet satelital, principalmente en escuelas públicas, hospitales, unidades médicas rurales y centros de bienestar, con velocidades de entre 80 y 180 Mbps —suficiente para operar servicios administrativos, enviar información médica o usar plataformas educativas en línea.
En una siguiente fase se contempla añadir 60 puntos adicionales, con lo cual quedarían conectados todos los hospitales y clínicas rurales con internet gratuito.
Otro reto era la conectividad en carreteras. En el corredor que une Zacatecas con Monterrey hay más de 180 kilómetros sin ningún tipo de cobertura celular. A esa franja se le conoce como la Zona del Silencio, y la falta de señal la hacía particularmente peligrosa.
El problema se agravaba porque en esa zona operan varios proyectos mineros que carecían de comunicaciones. Se instalaron nueve torres celulares en el corredor y, con la nueva infraestructura, las compañías mineras comenzaron a invertir en sistemas de rastreo GPS y monitoreo de vehículos en tiempo real.
El despliegue de torres y satélites ayudó a resolver la cobertura en las zonas más alejadas, pero faltaba una tercera variable: la fibra óptica para fortalecer la infraestructura de transporte de datos.
Aprovechando los proyectos federales asociados a CFE Telecomunicaciones, Zacatecas logró gestionar aproximadamente 950 kilómetros de fibra óptica, principalmente en corredores carreteros.
Originalmente esa parte de la red estaba pensada únicamente para conectar las torres celulares, pero el estado planea usarla también para ampliar la conectividad a escuelas, hospitales, instalaciones gubernamentales y comunidades cercanas a la red troncal.
La experiencia de Zacatecas ilustra un patrón cada vez más visible en las estrategias de conectividad estatales: el gobierno actuando como gestor de infraestructura, buscando alianzas para dotar a su población de redes sin tener que construirlas desde cero.
Eso implica negociar con operadores, aprovechar programas federales, coordinar el despliegue y orientar la infraestructura hacia prioridades sociales concretas.
En un estado con dispersión poblacional y presupuesto limitado, esa apuesta ha permitido avanzar más rápido que si se dependiera exclusivamente de la inversión pública directa. En el caso de Zacatecas, el valor de la infraestructura obtenida a través de estas gestiones rebasa los 466 millones de pesos.
Pero las gestiones no se limitan a la infraestructura o a lo financiero. Ramos no cuenta con un equipo grande: no son más de cinco personas para atender los asuntos operativos de la red.
Para resolverlo, gracias a la gestión de Jorge Miranda, secretario de Economía estatal, se logró que otras dependencias como Obras Públicas prestaran personal, el cual se capacitó para instalar equipos y puntos de acceso. Solo cuando la complejidad técnica es muy alta se solicita el apoyo directo de personal de CFE.

Por primera vez en su historia, todos los municipios de Zacatecas tienen cobertura celular. El dato habla por sí solo: incluso sin muchos recursos, se puede acortar la brecha digital si se saben aprovechar las tecnologías disponibles y la capacidad de gestión del estado.

