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IA en Tamaulipas: orden e independencia

La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones de Tamaulipas creó un Departamento de Inteligencia Artificial integrado por 4 personas: un jefe de departamento y tres programadores. Desde ese núcleo se están desarrollando iniciativas transversales que impactan tanto a la ciudadanía como a la gestión gubernamental

Por Mariano Garza-Cantú

Junio, 2026

El Departamento de IA la situaron en la Dirección General de Innovación e Inteligencia Digital, a cargo de David Gallardo. Su tarea es desarrollar herramientas de IA con las tecnologías disponibles y actualizarlas conforme la tecnología evolucione.

Pero su alcance va mucho más allá de crear aplicaciones. El objetivo es introducir de manera ordenada el uso de IA en todas las dependencias y entidades de Tamaulipas mediante dos estrategias.

La primera iniciativa

La primera estrategia es normativa. El departamento trabaja en lineamientos que serán obligatorios para las personas que trabajan en el gobierno. No se trata de prohibir el uso —al contrario, se promueve—, sino de encauzarlo.

“Apenas estamos comenzando, pero sabemos que en muchas áreas del gobierno los empleados están usando inteligencia artificial y podrían poner en riesgo información sensible”, dice Gallardo, quien advierte que más adelante habrá que considerar escenarios más complejos.

Como ejemplo planteó un caso hipotético: alguien en la Secretaría de Educación usa IA para determinar si un niño es elegible para una beca. Un ciudadano podría reclamar que una IA decidió que su hijo no la recibiera y exigir conocer los criterios. “Esto seguirá avanzando y en algún momento van a tocarse asuntos sensibles de los ciudadanos”, advierte.

Por eso, el departamento cuida también que se informe con transparencia al ciudadano cuando interactúa con una inteligencia artificial, además de crear conciencia de la responsabilidad que implica.

La segunda iniciativa

La segunda estrategia es la capacitación, igualmente a cargo del Departamento de Inteligencia Artificial. Se enseña al personal a usar la IA según sus actividades para volverlas más eficiente: a las asistentes administrativas, por ejemplo, les han enseñado a redactar oficios. Los desarrolladores de otros departamentos también reciben formación para construir aplicaciones con mayor rapidez y eficiencia.

Un punto que Gallardo subraya con insistencia: el personal es responsable de los resultados. Siempre debe revisar lo que la inteligencia artificial produzca.

¿Y la seguridad de la información?

Los lineamientos y la capacitación contemplan temas de seguridad para evitar que se expongan datos sensibles o bases de datos. Además, el departamento trabaja para que los modelos de inteligencia artificial corran en servidores locales.

“Tenemos limitantes en cuanto a la capacidad de procesar localmente. Actualmente estamos adquiriendo más procesadores para inteligencia artificial”, reconoce Gallardo, y advierte que se trata de una inversión importante.

Tamaulipas mide su Independencia Tecnológica con el objetivo de disminuir al mínimo su dependencia de proveedores externos. Ha optado, por ejemplo, por no usar nube de terceros y opera sus propios servidores. Por la misma razón, busca que las dependencias recurran a soluciones de código abierto.

Esa lógica se aplica también a la inteligencia artificial. “No queremos depender totalmente de los gigantes tecnológicos como OpenAI, así que en la medida de lo posible estamos corriendo los modelos de manera local”, dice el funcionario.

Lo que han desarrollado hasta ahora

En los primeros meses de su creación, el mismo departamento fue el que desarrolló ideas sobre qué herramientas construir, pero cada vez más se realizan sesiones de trabajo con personal de otras dependencias que están solicitando soluciones específicas.

Entre los productos liberados figura un asistente virtual que, mediante un chat, ofrece a los ciudadanos información sobre trámites y servicios. Actualmente está en proceso de incorporar un avatar que permitirá mantener conversaciones de voz.

Otra herramienta permite consultar los sistemas transaccionales de algunas dependencias mediante lenguaje natural. Esos sistemas ya cuentan con tableros e informes predefinidos, pero en ocasiones las dependencias reciben consultas que no estaban contempladas en los parámetros iniciales. La herramienta las resuelve y, si el análisis estadístico detecta que ciertas consultas se repiten, se integran al tablero o a los reportes regulares.

Una aplicación adicional atiende el registro de fierros en el sector ganadero. Las marcas en frío con las que se identifica al ganado —llamadas fierros— se registraban antes mediante búsqueda manual en archivos físicos. Tras su digitalización, el ganadero que necesita registrar un fierro dibuja la marca a mano alzada, le toma una foto y el sistema busca similitudes con los registros existentes.

También desarrollaron una herramienta climática. Tamaulipas cuenta con 20 estaciones meteorológicas que generan datos en formato técnico; la herramienta los traduce a un lenguaje accesible para la población. Ante un huracán categoría 3, por ejemplo, además de los datos técnicos informa si tiene potencial de derribar árboles o postes de luz, o de provocar inundaciones.

En un repositorio de documentos ciudadanos, el departamento ya usa tecnología OCR para validar fotografías y trabaja en una validación más amplia que permita detectar documentos falsificados.

Hay más sistemas en camino: uno para pruebas de vida —que determina si una persona sigue viva para efectos de beneficios gubernamentales—, otro para atención médica a distancia y uno más orientado a la atención de turistas.

La reorganización que dio origen a este departamento partió de una apuesta institucional: que el orden y la soberanía tecnológica son fundamentales para la incorporación de la IA. Gallardo lo sintetiza así: “La IA va a terminar impactando todo. Es difícil imaginar un proceso que no requiera interpretar información o que la IA no pueda mejorar de alguna manera”.

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