Aquí reconfiguraron de manera radical la institucionalidad que mueve la transformación digital del Estado. Se creó un modelo de gobernabilidad que atiende de manera relevante el bienestar y el compromiso de las personas funcionarias para que, en vez de digitalizar por digitalizar, para cumplir con metas, tengan espacio para pensar y mejorar la experiencia usuaria de la ciudadanía.
Por Mariano Garza-Cantú
Diciembre 2025
Desde agosto de 2024 opera en Tamaulipas la Agencia de Innovación e Inteligencia Digital (AIID), una entidad estratégica del gobierno estatal que busca coordinar la transformación digital con alcance transversal y respaldo directo del gobernador Américo Villarreal.
Su origen está en la antigua Subsecretaría de Innovación, adscrita a la Secretaría de Administración, que carecía de empoderamiento político y de la gobernanza necesaria para articular proyectos entre dependencias. Los desarrollos se fragmentaban, se duplicaban sistemas, se contrataba personal sin perfil técnico y las iniciativas se atoraban cuando había que coordinar a varias secretarías.
Edwin Tuexi Amaro, hoy titular de la AIID, planteó el nuevo modelo. Implicaba dos cambios de fondo: mover el tema tecnológico a la oficina del Ejecutivo y dotarlo de un mandato transversal. El gobernador Villarreal puso su condición: no generar más gasto en el cambio. Eso se logró reutilizando las plazas de la antigua subsecretaría y reordenando el organigrama.
Un modelo de transformación digital que empieza por las personas
El rediseño institucional vino acompañado de un reacomodo profundo del factor humano. Antes de pensar en nuevas plazas, la Agencia revisó uno por uno los perfiles del personal existente para reacomodarlo en puestos acordes a sus habilidades. La lógica: entre mejor encaje el perfil en la función, mayor será el rendimiento y el compromiso.
Tuexi explica que la AIID no absorbió al personal de sistemas de todas las dependencias. Cada secretaría mantiene a su propio equipo tecnológico, pero ahora debe coordinarse con la Agencia, que fija estándares de desarrollo, seguridad y diseño.
Dentro de la propia Agencia se buscó un cambio radical en la cultura organizacional. “Queremos dejar un legado tecnológico, pero también organizacional”, afirma Tuexi.
Entre las 275 personas que trabajan en ella no hay distinciones de trato entre el personal sindicalizado y no sindicalizado. Se creó un club de lectura y un espacio de intercambio de libros donde cada persona puede donar y tomar prestados ejemplares. También hay actividades deportivas y acciones comunitarias, como la entrega de juguetes en escuelas de comunidades con carencias, todo con donaciones voluntarias del personal. De forma natural se han generado redes de apoyo interno cuando alguien enfrenta una enfermedad u otra situación crítica.
Este lado humano va acompañado de la profesionalización. La Agencia ha certificado a más de 500 servidores públicos en temas como herramientas colaborativas, ciberseguridad e inteligencia artificial. Parte de la formación en IA se centra en el uso de prompts eficientes con modelos como Gemini y ChatGPT, empezando por las asistentes administrativas.
“Queremos que cualquier persona que hoy trabaja en el gobierno de Tamaulipas pueda ser competitiva en el sector privado al terminar la administración. La capacitación se presenta como una forma de plusvalía profesional: que valgan lo mismo dentro que fuera del servicio público”, dice Tuexi. La AIID comenzó por su propio personal, pero ya extiende este modelo de formación a otras dependencias, especialmente en temas de transformación digital e inteligencia artificial.
Esta filosofía llevó a la Agencia a buscar una certificación poco habitual en la administración pública: Great Place to Work. Eso convirtió a la AIID en la primera dependencia de gobierno en México —y una de las pocas en América Latina— en obtener esta certificación para todo su personal, con más de un 90% de aprobación de acuerdo con las métricas que utiliza Great Place to Work.
Gobernanza y simplificación
Las funciones tecnológicas de la extinta Subsecretaría de Innovación se traspasaron a la AIID a la que sumaron la Mejora Regulatoria y el Contacto Ciudadano. Hoy esos tres ejes operan bajo un mismo paraguas. Ese movimiento fue clave. “La experiencia previa mostraba que los proyectos de simplificación se quedaban a la mitad: el área de sistemas detectaba oportunidades, pero los cambios normativos se atoraban en reglamentos, lineamientos o en el Congreso”, asegura Tuexi.
Al concentrar en la Agencia las atribuciones de mejora regulatoria se cerró el círculo: el mismo equipo que rediseña trámites puede acompañar los ajustes jurídicos necesarios para que la simplificación se materialice.
Además, Edwin Tuexi fue nombrado por el gobernador como Autoridad Estatal de Simplificación y Digitalización, de manera que la AIID coordina a las 17 secretarías del Ejecutivo y trabaja en coordinación con los municipios, que están obligados a designar sus propias autoridades locales de simplificación y digitalización.
La consigna es clara: ningún trámite se digitaliza si antes no se ha simplificado. La Agencia redujo de entrada un padrón de más de 930 trámites estatales a poco más de 530, eliminando duplicidades y procedimientos obsoletos. En coordinación con la estrategia federal se han retirado 91 requisitos en áreas como registro civil, registro público de la propiedad, catastro, finanzas y protección civil.
En cuanto a su estructura operativa, la AIID se organiza en torno a tres direcciones generales, con una cuarta en proceso de creación.
La Dirección General de Innovación e Inteligencia Digital se enfoca en la fábrica de software estatal, las aplicaciones móviles, los proyectos de mapas y los primeros desarrollos de inteligencia artificial. Con alrededor de 40 personas entre desarrolladores, administradores de bases de datos y especialistas, esta área produce buena parte de los sistemas que utiliza el gobierno.
Por su parte, la Dirección General de Operación Tecnológica atiende el tema de infraestructura y da servicio a más de 300 oficinas de gobierno en redes, servidores, equipo de cómputo y telecomunicaciones.
Finalmente, la Dirección General de Servicios Gubernamentales y Contacto Ciudadano opera una mesa de ayuda que atiende a funcionarios en un primer nivel de soporte. Hacia afuera hay un área de contacto ciudadano que se prepara para consolidar en 2026 una línea única de atención que permita orientar y resolver dudas sobre trámites, pagos y servicios desde una sola ventanilla telefónica y digital.
A estas tres piezas se sumará una cuarta Dirección General dedicada a la simplificación de trámites y servicios.
Este diseño institucional, acompañado de una transformación digital con toque humano, “es resultado directo de equipos que se saben escuchados, valoran su trabajo y tienen margen para pensar en la persona usuaria, y no solo en la meta de digitalizar por digitalizar”, concluye Edwin Tuexi.

