Aceleradora de Ciudades es un programa diseñado para brindar a acompañamiento técnico sin costo a gobiernos municipales a ejecutar proyectos estratégicos con alto impacto en plazos muy reducidos. Su premisa es que los principales obstáculos para la innovación suelen ser organizacionales y humanos. Bajo esa óptica apuran soluciones para 100 ciudades donde habita el 50% de los mexicanos.
Por Mariano Garza-Cantú
Marzo 2026
Los municipios son el nivel de gobierno con mayor impacto inmediato en la calidad de vida de las personas, pero también el que enfrenta las mayores restricciones de tiempo, recursos y capacidades técnicas. Con administraciones de apenas tres años, impulsar proyectos de innovación pública sin perder continuidad es un desafío estructural. De esa tensión surgió Aceleradora de Ciudades.
El proyecto lo impulsa Dino Cantú, quien combina experiencia académica y práctica en innovación pública. Tras trabajar varios años en el Laboratorio de Gobernanza de la Universidad de Nueva York e incorporarse después al servicio público en México, Cantú identificó un patrón recurrente: los principales obstáculos para la innovación no suelen ser técnicos ni conceptuales, sino organizacionales y humanos. Fricciones entre áreas, falta de coordinación, jerarquías rígidas y ausencia de metodologías claras frenan proyectos bien intencionados.
Aceleradora de Ciudades nace precisamente para atender esas barreras, empaquetando metodologías probadas y haciendo acompañamiento técnico con el objetivo de reducir la curva de aprendizaje de los equipos municipales y acelerar la entrega de resultados.
Algo distintivo del programa es que no tiene costo económico para los municipios participantes. El acompañamiento se financia mediante aportaciones de empresas nacionales, fondos internacionales y colaboraciones con la academia, bajo una lógica similar a la de las organizaciones de la sociedad civil.
Cantú asegura que el compromiso que se exige a los municipios no es financiero, sino operativo y político: respetar la metodología, asignar tiempo de los equipos, dar seguimiento puntual y asumir el proyecto como prioridad estratégica de la administración municipal. El objetivo es generar impacto público tangible en el menor tiempo posible. “Somos socios de impacto, queremos causar impacto positivo”, dice.
Cómo se seleccionan los municipios
Aceleradora de Ciudades trabaja por generaciones. Actualmente está trabajando con la segunda generación (2024-2027). El proceso de selección inicia incluso antes de las elecciones municipales, mediante un scouting de alcaldes y alcaldesas con base en su trayectoria, propuestas de campaña y alineación con los ejes estratégicos del programa.
Dado que aproximadamente el 50% de la población del país vive en apenas 100 municipios, el programa prioriza estas ciudades para maximizar el impacto potencial. Tras la elección de los alcaldes prospectados, comienza una fase de conversaciones durante el periodo de transición. De ahí en adelante, el proceso se va depurando de forma natural: quienes no asisten a reuniones clave o no muestran compromiso van quedando fuera.
Un segundo filtro son los summits de alcaldes, encuentros de trabajo de varios días que combinan liderazgo, metodologías de innovación pública y diálogo con expertos internacionales. En la segunda generación, por ejemplo, primero se realizaron encuentros en Boston —con sesiones en MIT y Harvard— y posteriormente en Cancún. Estos espacios buscan sacar a los alcaldes de la presión cotidiana y generar una reflexión estratégica sobre el legado de su administración.
Solo después de este proceso los municipios definen con qué proyectos concretos desean trabajar y se realizan visitas de diagnóstico y mesas de trabajo para configurar equipos, responsables, metas y cronogramas.
Qué tipo de proyectos impulsa la Aceleradora
Aceleradora de Ciudades trabaja principalmente en tres ejes estratégicos:
Primero, Espacio Público y Planeación Urbana, que abarca desde la regeneración de parques y espacios públicos hasta modelos de gestión, mantenimiento y ordenamiento territorial orientados a mejorar la calidad de vida y reactivar centros urbanos.
Segundo, Innovación y Digitalización, enfocada en mejorar la provisión de servicios públicos, simplificar trámites, estandarizar bases de datos y ordenar procesos internos antes de digitalizarlos. La premisa es clara: sin una arquitectura de datos limpia e interoperable, cualquier solución tecnológica se vuelve frágil y costosa.
Tercero, Participación Ciudadana, como eje transversal. Incluye mecanismos para involucrar a la comunidad en el diseño de proyectos, presupuestos participativos, consejos consultivos y esquemas de co-creación que fortalecen la legitimidad y sostenibilidad de las iniciativas.
Además, en algunos municipios el acompañamiento incluye planeación estratégica integral de la administración, ayudando a priorizar proyectos realistas dentro del periodo de tres años y a estructurar rutas críticas claras.
Cómo trabaja con los equipos municipales
Dino Cantú asegura que la metodología rompe con esquemas jerárquicos tradicionales. Cada proyecto tiene un líder claramente designado, independientemente de su posición formal en el organigrama. Durante la ejecución del proyecto, esa persona tiene autoridad operativa para coordinar a directores, secretarios o integrantes del gabinete.
“El mejor alcalde con las mejores intenciones no va a lograr nada si no tiene un buen equipo de apoyo. El 80% de nuestro trabajo es directo con los equipos y el alcalde solamente está en la toma de decisiones de cuando se pasa de un hito al siguiente hito”, explica Cantú.
El equipo de Aceleradora de Ciudades está conformado por project managers, especialistas en espacio público, urbanismo y participación ciudadana, que se asignan según las necesidades específicas de cada municipio. Los alcaldes participan en momentos clave de decisión y desbloqueo.
Cantú explica, con entusiasmo, que algo recurrente que identifica el programa es la figura del champion, como le dicen en Estados Unidos, dentro del equipo municipal: una persona que, más allá de su cargo formal, empuja los proyectos, conecta áreas y evita que los procesos se atoren. “Es la persona que se desespera y hace que las cosas pasen, no importa si es el líder o no del proyecto”, explica. Detectar y potenciar a estas figuras es parte central del modelo.
Continuidad y resultados
La mayoría de los proyectos se diseñan para concluirse dentro del periodo de gobierno, especialmente aquellos que implican obra pública. En casos más ambiciosos se dividen en etapas claramente cerradas antes del siguiente ciclo electoral.
Si hay continuidad política, el acompañamiento puede extenderse. Si hay cambio de partido, el nuevo gobierno puede incorporarse al programa, siempre pasando nuevamente por el proceso de selección.
Cantú comparte que con la primera generación (2021-2024) se concluyeron proyectos en siete municipios. “En la segunda hay cerca de 20 proyectos muy avanzados, con la meta de llegar a 40 municipios activos hacia 2027”.
Aceleradora de Ciudades propone algo simple pero exigente: la innovación municipal no depende solo de tecnología o presupuesto, sino de método, liderazgo y equipos bien configurados. En un contexto de tiempos políticos cortos, su apuesta es que acortar la curva de aprendizaje puede marcar la diferencia entre buenas intenciones y resultados visibles para la ciudadanía.
Para más información sobre Aceleradora de Ciudades visita https://aceleradoradeciudades.org/
Para contactarlos escribe a hola@aceleradoradeciudades.org
