Aquí la transformación digital no se tercerizó: se construye desde dentro. Gracias al mandato de la presidenta municipal, Abelina López, de recuperar el control de los datos para decidir más rápido y reducir costos, la Dirección de Sistemas diseñó un modelo para ofrecer independencia tecnológica, tiempos de respuesta más cortos y ahorros anuales estimados entre 4 y 5 millones de pesos.
Por Mariano Garza-Cantú
Noviembre 2025
Elías Carmona, director de Sistemas y Comunicaciones del ayuntamiento de Acapulco, explica que la fábrica de software está organizada en cuatro áreas: soporte a equipos de cómputo, servidores y nube, infraestructura y redes, y desarrollo.
El corazón productivo es Desarrollo: 10 ingenieros full stack —aquellos que trabajan en todas las etapas del desarrollo de software, desde el front-end hasta el back-end y la integración entre ambos— que asumen análisis, construcción, pruebas, implementación y corrección de errores. Nueve de cada diez personas de la Dirección tienen perfil de ingeniería, lo que facilita que áreas que no están desarrollando participen como stakeholders informados y aceleren validaciones técnicas y funcionales.
En cuanto al stack tecnológico —las herramientas, lenguajes de programación, bases de datos y todo lo necesario para el desarrollo—, se prioriza software abierto y probado: PHP con MySQL para backends de alta transaccionalidad, React para interfaces, Node.js + Express para servicios y orquestación.
El pipeline: cómo se decide qué construir
Las necesidades nacen en sesiones de gabinete donde cada dependencia expone problemas. La Dirección de Sistemas traduce esas demandas en oportunidades de alto impacto para contribuyentes y para la operación interna. Con la validación de Abelina López, cada iniciativa se convierte en un proyecto con plan de trabajo, responsables, alcances y cronograma.
La elección de proyectos depende de la velocidad, mantenibilidad y capacidades internas. La regla es simple: hay muchos problemas y poco equipo, así que se ejecuta lo que maximiza impacto y viabilidad.
Algunos proyectos que se han ejecutado con esta visión y metodología:
1) Sistema de ingresos (90% de avance)
Es la pieza estratégica. Consolida recaudación, estandariza generadores, agiliza reportes y soporta toma de decisiones financieras. Incluye un ciclo intensivo de reuniones con stakeholders recaudadores para afinar reglas de negocio y reportes a la medida sin costos extra ni esperas impuestas por terceros.
2) Infracciones viales digitales
Aplicación nativa para terminales de cobro en calle (Getnet/Santander). El oficial levanta la infracción y, si la persona lo decide, paga al momento con tarjeta; el sistema libera de inmediato la garantía (por ejemplo, placas). Se reducen filas, tiempos y discrecionalidad.
3) Red de estaciones meteorológicas y repositorio histórico
Tres estaciones en puntos clave del puerto alimentan un repositorio de datos climáticos para consulta y análisis por especialistas. El objetivo: series históricas propias que respalden decisiones operativas y de protección civil.
4) Citas y expediente de atención para el Centro de Bienestar Animal
Sistema de registro de mascotas, dueños y agenda de citas para ordenar la demanda y evitar filas. Arquitectura reutilizable para otras dependencias con servicios por cita.
5) Botón Morado (en lanzamiento)
Aplicación de asistencia a mujeres en riesgo, conectada al Centro de Emergencias municipal. Permite activar apoyo y seguir geolocalización del dispositivo que emitió la alerta para atención en tiempo real.
Procedimientos y calidad
Cada sistema incorpora manuales técnicos y de usuario; la documentación es condición de cierre. Las pruebas e implementación están a cargo del mismo equipo de desarrollo. Un equipo dedicado entrena a las dependencias usuarias y produce materiales de apoyo, lo que reduce la fricción en la adopción.
Como parte de la gobernanza y continuidad se busca institucionalizar los sistemas en reglamentos y manuales para que trasciendan administraciones.
Elías Carmona señala que está sobre la mesa evolucionar la Dirección de Sistemas hacia Unidad Técnica, lo que permitiría ampliar plantilla y crear funciones especializadas (seguridad, aseguramiento de la calidad, etcétera) con base en resultados.
Este modelo de trabajo representa un ahorro directo estimado entre 4 y 5 millones de pesos al año, al evitar licencias, desarrollos a medida de terceros y pagos por reportes o cambios menores.
Otros beneficios: la independencia para mantener, evolucionar y auditar los sistemas y un mayor control sobre la arquitectura de diseño al poder integrar nuevos módulos sin depender de proveedores con cajas negras.
Tras el huracán Otis, Acapulco aprendió a las malas lo que implica perder información digital y el daño físico a expedientes. Se implantó entonces un flujo de digitalización integral: captura, resguardo en nube, trazabilidad y consulta. No solo base de datos; también soporte para documentos que legalmente se firman de puño y letra, preservados y disponibles para auditoría.
El nuevo modelo de desarrollo lleva la estrategia uno o dos pasos más allá, porque se retoma el control de todo, facilitando la integración de los datos y permitiendo políticas de protección de datos que no solo preparan al Ayuntamiento para tener planes de contingencia, sino para tener mejores controles que ayuden a auditar la forma en que opera el municipio.
