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Morelos: desde la oficina de la gobernadora

Morelos ya cuenta con una oficina encargada de liderar la transformación digital del Estado. Una Ley Estatal le otorga suficientes atribuciones como para que tenga dientes y poder; y por si eso fuera poco, es una Agencia que acuerda directamente con la Gobernadora… porque forma parte de su oficina.

Por Mariano Garza-Cantú

Octubre 2025

En un año, el gobierno de Morelos le ha dado un giro estructural a su relación con la ciudadanía. Creó la Agencia Estatal de Transformación Digital, un organismo que busca sentar las bases de un nuevo modelo de atención ciudadana a partir de tecnología, interoperabilidad y eficiencia. El proyecto tiene una aspiración clara: convertir a Morelos en el “Estonia mexicano”, tomando como referencia al país europeo que prácticamente tiene digitalizados todos sus trámites de gobierno.

Desde su concepción se entendió que la transformación digital solo podía avanzar si era transversal y estratégica, y que tuviera además el respaldo político más alto. Inspirada en experiencias como la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) de la Ciudad de México, Morelos decidió colocar su transformación digital directamente bajo la oficina de la gobernadora.

El resultado fue la conformación de una agencia desconcentrada, con autonomía operativa y sustento legal propio: la Ley de Transformación Digital del Estado de Morelos, ya publicada en el Periódico Oficial. Esta ley obliga a todas las dependencias del Ejecutivo a integrarse al nuevo ecosistema digital. Establece como norma la interoperabilidad de sistemas, el uso de firma electrónica y la existencia de un repositorio estatal de software.

“Ya no es opcional”, explica Samuel Rivera Muciño, titular de la agencia. “Cada dependencia debe documentar y compartir su software, con procesos claros de calidad y ciberseguridad. La Ley nos da ese marco de obligatoriedad que antes no existía”.

Tres ejes: digitalización, eficiencia y conectividad

La estrategia de Morelos se organiza en torno a tres grandes objetivos:

Primero, digitalizar todos los trámites y servicios para que la ciudadanía pueda ejercer sus derechos de manera simple, rápida y sin intermediarios. Segundo, hacer más eficiente al gobierno mediante la modernización tecnológica y la automatización de procesos internos. Y tercero, ampliar la conectividad en zonas con rezago digital, garantizando acceso a los servicios en todo el territorio.

El avance más visible es la construcción de una plataforma única de trámites, Digital.Morelos, que concentrará todos los servicios del estado bajo una sola cuenta de acceso. El proyecto busca que en 2026 al menos el 20% de los trámites estatales se realicen completamente en línea.

“Queremos que cada ciudadano tenga un expediente digital y que pueda hacer todo desde su celular”, señala Rivera. “Si no lo hacemos, seguiremos fomentando la opacidad y la corrupción”.

Lejos del modelo tradicional de compras millonarias de software, la agencia ha creado un Centro Estatal de Desarrollo de Software, con células de programadores que desarrollan sistemas a la medida del estado. Hoy trabajan alrededor de 35 desarrolladores, complementados por otros 40 funcionarios en distintas dependencias, todos coordinados bajo metodologías comunes.

El objetivo es claro: que el conocimiento y el control del código permanezcan dentro del gobierno. “El gobierno debe definir qué necesita, documentarlo bien y, si contrata, hacerlo bajo un modelo de fábrica de software”, explica Rivera. “Ya no más proyectos entregados en cajas negras”.

Este enfoque también busca fortalecer el talento local y evitar la dependencia tecnológica. A la par, la agencia mantiene alianzas con el sector privado en áreas críticas como ciberseguridad, donde reconoce la necesidad de contar con aliados especializados.

De la ventanilla al clic: atención ciudadana digital

Uno de los mayores avances del nuevo modelo ha sido la transformación de la atención ciudadana. La agencia diseñó plataformas que permiten al ciudadano registrarse, validar su identidad con la LlaveMx y otros documentos por medio de inteligencia artificial y reconocimiento óptico de documentos (OCR) para recibir atención sin acudir a oficinas.

De esta manera se registraron más de 35,000 mujeres a un programa de ayuda para mujeres de 55 a 59 años, lanzado en febrero de 2025, sin intermediarios, eliminando filas, ni gestiones presenciales y sin discrecionalidad.

Otro caso es la digitalización del proceso de entrega de placas vehiculares, antes colapsado por años de rezago. Con un sistema de citas digitales, los ciudadanos agendan día y hora, suben previamente sus documentos y realizan pagos en línea. Hasta ahora, más de 300 mil trámites se han gestionado de manera digital.

LlaveMx, la herramienta federal de autenticación digital, fue adoptada por Morelos desde el inicio, al ser el primer estado en firmar un convenio con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones -ATDyT, la nueva secretaria federal.

En paralelo se creó la Llave Morelos, utilizada por los servidores públicos para ingresar a sistemas internos y firmar documentos digitales. Actualmente 1,500 funcionarios utilizan esta herramienta para emitir en promedio 200 mil documentos electrónicos al mes, garantizando trazabilidad y seguridad.

Un gobierno que se escucha a sí mismo

Una de las innovaciones más notables del modelo es su sistema de retroalimentación ciudadana en tiempo real. Cada persona que concluye un trámite recibe un mensaje de WhatsApp invitándola a calificar su experiencia. Las respuestas se integran automáticamente a los tableros de control de cada dependencia y son visibles incluso para la gobernadora.

“La gobernadora puede entrar al tablero y leer lo que dice cada ciudadano. Si alguien tuvo un mal servicio, lo ve en tiempo real”, explica Rivera. “Eso es un cambio de cultura: medir, corregir, mejorar”.

El plan para los próximos años es consolidar la plataforma Digital.Morelos como un ecosistema vivo, sustentado en estándares de desarrollo de clase mundial. La meta es ambiciosa: 120 trámites completamente digitales en 2026, respaldados por infraestructura propia y talento local.

“Queremos que la gente no vea a la tecnología como un privilegio, sino como un derecho”, concluye Rivera.

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